Recorrido por el interior de la finca de Artikutza que permite conocer algunos de sus aspectos más interesantes: el antiguo poblado, hoy desierto; sus magníficos bosques llenos de musgo y abundante agua; las ruinas de sus ferrerías; bocaminas antiguas; carboneras,…
Partiendo de la casa del guarda de Eskas (parking), descendemos unos metros por la carretera hasta tomar una senda a la izquierda, que después de pasar por la cascada de Erroiarri (cuidado con los críos) llega al embalse de Artikutza y a su poblado: caserón de Olajaundegi, ermita de San Agustín (vidrieras con el escudo de Donostia y de la Cruz de Roncesvalles), aterpe donde comer a cubierto con mesas y máquinas de café y refrescos… etc.)
Un recorrido circular hacia el Sur permite ver las ruinas de las ferrerías de Goizarin, Elama y Urdallue, volviendo de nuevo a la presa del embalse.
Para regresar a Eskas ascenderemos por un empinado camino que nos lleva hasta la plataforma del antiguo ferrocarril minero-forestal, donde podremos ver los restos de la instalación que permitía subir y bajar cargas a lo largo del plano inclinado. Siguiendo por el trazado del tren pasaremos junto a unas piedras de molino abandonadas a medio tallar, hasta alcanzar la carretera cerca de Eskas.
Distancia: 27 km. Desnivel positivo acumulado: 800 m aprox. Se puede acortar tomando solamente partes del recorrido total, que consta de dos bucles y un tramo de ida y vuelta:
Clasificada como Montaña Difícil por su longitud.
Si se utiliza solamente el bucle de bajada y subida al poblado: Montaña Fácil
Si se suprime la ida y vuelta hasta la ferrería de Elama: Montaña Media
Si se pide permiso para entrar con el coche hasta el poblado: Montaña Fácil.
Época del año: todas.